29
Oct
-¡Vamos! ¡Vamos! Giren la rueda, darle a la suerte. – Presentador de un gran concurso televisivo. – 900.000 Euros acumulados hay en nuestro panel, ¡Vamos!
Una rueda en un estanque artificial dentro de unas piedras, tiene una serie de números.
-¡Ha salido el número 3! ¡Y la pregunta es! ¿Quién descubrió América? Julia, ha tocado primero el panel avisador. Veamos tú contestación.
-Colón.
-No. Respuesta equivocada. Ahora Vanesa.
-Américo Vepucio.
-Respuesta correcta. Sí, eres la ganadora del concurso, ¡enhorabuena!
-No quiero el premio.
-¿Cómo? – El director de este programa, da a entender que no ha oído bien.
-Qué no quiero el premio.
-Vamos, sí son 900.000 Euros. ¿No los vas a rechazar?
-Sí.
-¿Por?
-Se los doy a mi compañera.
-¡Vamos! Esto es increíble, no lo vamos a permitir, son tuyos, está bien que seas buena concursante, pero son ¡tuyos!
-En el descanso hemos hablado………….
-¿Os habéis puesto de acuerdo?
-Sí, ella padece en su familia una terrible enfermedad, que afecta a su hijo más pequeño. Ha venido al concurso para ver si podía obtener fondos para la investigación y tratamiento. Me ha enseñado las fotos, los informes médicos, todo. Nos hemos hecho amigas, y yo decido que el dinero es suyo.
-Bueno, el dinero te lo damos a ti, y tú luego se lo das a ella, sí es tú deseo.
-Me parece que usted no lo entiende, yo tengo un trabajo, soy directora adjunta, una casa, un chalet, tres coches, un apartamento, y dinero ahorrado, no lo necesito.
-¿Y si le está engañando? No ha pensando usted eso seguro, es victima de una estafa, lo ha preparado todo por si perdía.
Se arma un revuelo enorme, cortan la grabación, el presentador ha dicho algo inapropiado, menos mal que el programa no es en directo.
-Usted, sí que es un estafador, poseo una notas, informes elaborados por mi agencia, en que cada uno de los ganadores de este programa son familia suya, o amigos de sus amigos. Conseguimos infiltrar mi nombre para parecer que soy una allegada, y me he encontrado con un corazón abierto. Así que por primera vez los billetes no serán para enriquecer a los suyos.
Se acerca al trajeado y sonriente hombre anuncio y le da una cartulina.
-Aquí tiene la tarjeta que dejaron ustedes en mi camerino con la contestación correcta. Tengo un notario entre el público que ha tomado nota de todo lo ocurrido, están ustedes acabados.
Jose Jaime
Comments
Leave a Reply
